#desayunos, #dulce

Granola con sabor a pan de plátano

o de cómo prepararte un aliado matutino sano y delicioso

Hace unas semanas, cuando escribí el post con la receta de las galletas multisemillas saludables, ya os contaba que la hora del desayuno y merienda me estaban costando bastante porque no encontraba nada fácil de llevar (y saciante) para los días de entre semana.

Así que aparte de galletas, también me he propuesto ir haciendo recetas de granola, porque es ideal para poner sobre el yogur con frutas frescas cuando una tiene tiempo para desayunar tranquilamente, pero también es perfecta para coger un puñado del bote cuando sales con prisas de casa! #uyquellegotarde

Uno de los bizcochos rápidos que solía hacer antes muy a menudo, era el pan de plátano. Soy fanática de ese saborcito a plátano y canela, pero me está costando hacer recetas de bizcochos con harinas sin gluten que no parezcan #ladrilloscrudos. Así que con esta granola me quedo con todo el sabor de éste, y encima gano una textura súper crujiente.

Además, lo mejor es que hacer granola casera es facilísimo! Y encima te permite controlar todos los ingredientes que lleva, adaptarla a tu gusto y sobretodo, hacerla más saludable sin renunciar al buen sabor.

Yo las he hecho con la miel justa para que, junto el plátano maduro (que ya es de por si dulce), queden ricas y agradables al paladar, pero sin pasarme de dulce. En mi opinión tienen el punto de dulzor perfecto para algo que se va a comer a la hora del desayuno. La idea es que esté buena con el mínimo de dulzor posible, y así conseguir de manera progresiva y natural recortar mi #enganchealdulce.

Una de las cosas que más me chifla de esta receta en concreto, es que al llevar plátano chafado, además de darle ese gustito tan especial, también funciona como aglutinante y ayuda a que se creen esos #pegotitos tan deliciosos. Yo no sé a vosotros, pero a mí me pirran los pegotones (son casi como mini galletas). Y aunque hay recetas en las que parece que es más complicado que salgan, en ésta os van a salir de forma natural!

…algunos consejillos antes de empezar

Como os decía, lo mejor de esta granola es que queda en forma de #pegotitoscrujientes. A mí ésto me chifla, pero también hay que ir con un poquito más de cuidado a la hora de cocerla, para que quede bien crujiente y no queden demasiado #blandurrios por dentro.

La primera tandada que hice, me quedó genial de sabor, pero la textura no era la que yo esperaba. Así que os dejo unos truquitos que he usado las siguientes veces para que os quede en su punto:

Aplastadla bien contra la bandeja

No sé si este paso es de vital importancia o no, pero yo lo hago, así que os lo digo. Si con el tiempo, al repetir la receta, veis que no es necesario…pues no lo hagáis, pero yo prefiero hacerlo porque no cuesta nada #cadamaestrilloconsulibrillo. Y no es más que cuando echo la mezcla sobre la bandeja con papel de cocina, la chafo bien con la palma de la mano, haciendo como una especie de galleta gigante. Y luego, con la ayuda de una paleta, vuelvo a remover los trozos para separarlos, pero intentando que queden el máximo de pegotes posibles.

Ponedla en dos bandejas

Para que la granola se pueda cocer bien por todas partes, no se puede hornear demasiada cantidad junta. Lo ideal es que entre pegotón y pegotón haya espacio, para que el calor le pueda entrar bien y no sólo se cocinen los bordes exteriores. Así que cuando vayáis separándola, intentad ocupar el máximo espacio de la bandeja, y que se vea mucho fondo de bandeja entre la mezcla.

La cantidad de esta receta es para que os salga un buen bote que os dure varias semanas (o la compartáis), así que a la hora de hornear tendréis que dividir la cantidad en dos bandejas de horno. Yo lo he probado en solo una bandeja, y le cuesta mucho más coger color a las partes centrales, mientras que las que estaban en los bordes se tostaban en exceso.

Así que hacedme caso, divididla! Solo os llevará el trabajo de tener que poner una hoja de papel de cocina más. O haced la mitad de la receta…

Dadle la vuelta a la mitad de la cocción

Otro truquito que cambia totalmente el resultado en esta granola es darle la vuelta a los #pegotitos a media cocción. O para ser más exactos, sobre los 13 minutos de horneado.

Y cuando me refiero a darle la vuelta, me refiero a lo que se hace con los bistecs cuando ya se han cocinado por un lado, y los giramos para darle la vuelta. No sirve que remováis la granola sin sentido, tenéis que intentar que la parte que antes estaba para abajo, quede hacia arriba. Simplemente con una paleta, ir girándola (como si hicieseis una hamburguesa), y luego llevadla al horno otro rato más.

Ah! Y si veis que alguno de los pegotes es demasiado grande (y puede que le cueste cocinarse por dentro), ahora es el momento para dividirlos.

Cambiad las bandejas de orden y ojito que no se os queme los últimos minutos

Como os decía, después de los primeros trece minutos de horno, sacad las dos bandejas, girad la granola y luego volved a meter las bandejas, pero esta vez en el orden inverso de como estaban antes (la de abajo, arriba. Y la de arriba, abajo!).

Ahora, y dependiendo de vuestro horno, la granola necesitará entre 5 y 10 minutitos más para terminar de hacerse. Por eso, a partir del minuto cinco estad pendientes, porque se va a cocer mucho más rápido que la primera cara, y es fácil que acabéis con algún trozo más moreno de la cuenta. Lo ideal es que os quede un tono marroncito (miel oscura).

La avena quedará en su punto más crujiente cuando esté fría del todo, así que si sois unos #ansias como yo, tened paciencia a que se enfríe totalmente. Hay mucha diferencia en textura entre una granola tibia y una totalmente fría.

Si vuestra granola fría, no queda #hipercrujiente, es que todavía la teníais que haber dejado un par de minutos más en el horno. Acordaos del tiempo que la habéis dejado, y para la próxima dejadla un poquito más de tiempo.

La verdad es que es muy sencilla de preparar, así que no os asustéis con tanto truco, porque se hace en un pis pas. En una media horita podéis tener la granola lista de principio a fin!

Así que sin enrollarme más, ahí va la recetilla:

Ingredientes

  • 270 gr de avena (#singluten si eres celíaco)
  • 140 gr de plátano muy maduro chafado (son dos plátanos pequeños)
  • 85 gr aceite de coco
  • 70 gr de miel (o sirope de arce si la prefieres #vegana)
  • 1 chorrito de vainilla líquida
  • de 1/2 a 1 cucharada sopera de canela según vuestro gusto
  • una pizca de sal
  • 1 cucharada sopera de semillas de lino dorado
  • 130 gr de nueces en trozos grandes (yo las parto con las manos)
  1. Precalentad el horno a 160 Cº con aire (o a 180 Cº sin), mientras preparáis el resto de ingredientes.
  2. Poned en un bowl la avena, la canela, la sal, las semillas y las nueces.
  3. Chafad los plátanos con un tenedor, hasta que queden súper homogéneos, como la papilla de un bebé.
  4. En un cacito, poned el aceite de coco para que se derrita junto con la miel y la vainilla líquida. Cuando ya esté todo calentito y bien fundido, sácalo del fuego. Meted el puré de plátano junto con el resto de líquidos calientes y mezclad muy bien hasta que todo quede incorporado.
  5. Luego verted los líquidos en el bowl de la avena y mezclad todo muy bien con la ayuda de un tenedor o tus propias manos.
  6. Preparad dos bandejas de horno con papel de cocina y repartid la mitad de la mezcla de granola en cada bandeja. Haced el truquito de chafarla y luego esparcirla bien. Y llevad las dos bandejas al horno durante 13 minutos.
  7. A los trece minutos, sacad las bandejas, girad la granola para que la parte de abajo quede hacia arriba. Y volved a meterla al horno, pero ahora la bandeja que estaba arriba, abajo y viceversa.
  8. Dejad entre 5 y 10 minutos más al horno, vigilando bien para que no se os queme. Y luego sacad y dejad enfriar antes de meterla en un recipiente hermético.

Os dejo el link a la receta de @minimalistbaker (en inglés), por si queréis echarle un vistazo. Es una página con un montón de recetas interesantes #sin donde inspirarse!

Como véis, la receta es bien sencilla de preparar, y lo bueno es que con esta cantidad, tendréis granola para un par de semanas, porque aguanta #estupendísimamente en un tarro de cristal o en un tupper bien cerrado.

En fin, esta es mi primera granola y he quedado encantada. Así que en breve iré probando otras combinaciones! Tengo ganas de hacer una con coco, que me encanta…y otra con especias. Cuál es vuestra combinación de sabores favorita? Con lo fácil que son de hacer, me voy a convertir en una #granolaadicta!

La verdad es que el único incoveniente que le veo, es que está demasiado buena y a veces es difícil saber cuándo parar!


“Esto es tan sólo mi opinión, la de una gluteniana más… Tal vez tú no estés de acuerdo con ella, o tu experiencia haya sido diferente a la mía y sin duda eso es lo más bonito de la cocina, que cada uno tenemos nuestros gustos.”

1 comentario en “Granola con sabor a pan de plátano”

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