#desayunos, #dulce

Pan de plátano sin gluten, lácteos ni azúcar

…o de cómo hacer un bizcocho de plátano increíblemente húmedo y sabroso lo más saludable posible!

Tenía muchísimas ganas de escribir este post, porque esta receta me parece un bombazo #boom! Pero como llevo unas semanas muy liada entre exámenes, trabajo y temas personales, no veía el momento de ponerme a escribir (y os aseguro que me moría de ganas por hacerlo!).

Así que por fin, dos semanas después, aquí estoy tecleando con impaciencia, porque el resultado de esta receta es simplemente estupendo. Es más, creo que es incluso mejor que mi receta original!

Y lo mejor, es súper sencillo y congela divinamente, así que os puede apañar un desayuno o merienda diferente en un #pispas! Es cierto que podríais reducir los ingredientes a la mitad, pero es tan cómodo tener algunos trozos en el congelador esperando en la retaguardia, que vale la pena hacer el molde grande.

Salen unas 16 rebanadas (o 18 según lo gruesas que las cortes), así que haz tú misma las cuentas. A la hora de congelarlo, a mí me gusta cortarlo todo y luego hacer paquetitos de 4 rebanadas.

Que te vienen unos amigos a jugar una tarde? Ya tienes ahí una solución saludable #healthy que gustará a todos (nadie nota que sea #sin), y encima apta para celíacos e intolerantes a la lactosa. Que un día te lías la manta a la cabeza y quieres hacer un desayuno especial? Pues sacas otro paquetito, colocas las rebanadas con gracia, un poquito de mantequilla de cacahuete, frutas varias y…#voilà! Que te vas a trabajar y no tienes nada para media mañana a mano? Pues…creo que ya sabes la respuesta #multiusos!

Es más, me estoy dando tanto monazo a mí misma, que voy a sacarme un paquetito del congelador! #gulamáxima

Qué es un pan de plátano?

Que el nombre de este bizcocho no os confunda: no se llama #pan porque tengan textura de pan, ni porque esté hecho con levadura de panadero, ni nada parecido…

Hace ya unos diez años, cuando comencé con la empresa de tartas decoradas y mesas dulces de #Tartricia, la repostería americana se comenzó a poner de moda en España y fue un #boom enorme! La gente no paraba de hablar de #cupcakes y #muffins de manera intercambiable (incorrectamente), y oír la palabra “magdalena” parecía algo pasado de moda (y la verdad nunca lo entendí!).

Aquel lío de nomenclaturas me llevó a escribir un post donde a través de fotos y aclaraciones, explicaba las diferencias entre ambos. Y precisamente esas diferencias son las mismas que hacen que la receta que os traigo hoy se conozca como “pan de plátano” y no como “tarta o bizcocho de plátano” #bananabread.

En general una tarta o bizcocho (al igual que un cupcake) suelen llevar más azúcar, más grasa, y suelen tener algún tipo de relleno o cobertura por encima. Además suelen estar aireados usando (además de levaduras) otras técnicas como la de montar las claras a punto de nieve y mezclar con movimientos envolventes, montar los huevos con el azúcar, o la de montar el azúcar con la grasa hasta que quede bien incorporado y se creen burbujitas en la mezcla.

Sin embargo, los #muffins (al igual que le pasa al pan de plátano) son mucho más fáciles de hacer, ya que simplemente se mezclan todos los ingredientes en un bowl. Esta técnica tan simple suele dar un resultado húmedo y agradable, pero con la miga un poco densa que los bizcochos a los que se les han montado las claras. Además, llevan menos grasa y menos azúcar, por lo que en vez de postre, son más adecuados para desayunos o meriendas.

El pan de plátano se considera un “pan rápido” (#quickbread), ya que surgieron en torno al 1846, con la aparición de la levadura química en polvo. Este tipo de “panes” se presentó como una alternativa rápida y simple a los laboriosos bizcochos de toda la vida, porque simplemente mezclándolo todo con una cuchara, y añadiendo levadura en polvo, subían divinamente.

Sin embargo, no deja de ser curioso que haya otro tipo de elaboraciones que también son así de sencillas y que se les llama “bizcocho o tarta” (pensad en el bizcocho de zanahoria #carrotcake, o en los #bundtcake).

Así que por qué se llama pan de plátano? Pues además de todos los motivos que os he dado antes, parece que hay algo que también entra en juego…la sencilla costumbre americana de llamarlo así!

Qué harinas #singluten uso? Y cómo lo endulzo?

Esta receta es el resultado de un par de pruebas. Y es que a la primera versión que hice, aunque me quedó bien, le faltaba algo. Estaba buena, pero no era una receta que quisiera repetir y la verdad es que distaba mucho de la textura de mi pan de plátano original (con gluten y un montón de azúcar morena).

Y aunque podría haberme conformado, pensando en que al ser saludable, era todo a lo que podía aspirar…una segunda versión me confirmó lo contrario! #sísepuede señores, sí se puede!

Textura ideal y el punto de dulce perfecto para un bizcocho perfecto para el desayuno.

El truco es usar una mezcla de harinas #sin que aportan un punto de jugosidad extra. En este caso he usado a partes iguales la harina de avena, la de arroz integral y de almendras.

Y el dulzor viene básicamente de la fruta, por lo que es imprescindible que uséis plátanos hiper mega maduros (sí, que estén muy negros por fuera y extra blandos por dentro!), además de dátiles.

A mí me gusta usar los dátiles medjool, que son esos más gorditos, porque tienen mucha proporción de “carne”, y no necesitan remojo. Es cierto que son más caros que los dátiles normales, pero rinden muchísimo y tienen un sabor muy especial.

Pero si no los encontráis fácilmente por vuestra zona, podéis usar de los normales, pero tienen que ser NATURALES (no dátiles confitados), y como tienen la piel y la carne un pelín más durita, conviene que los pongáis en remojo con agua caliente unos diez minutos antes de usar.

Masa bien cocida

Así como conseguir un buen pan sin gluten es complicado, hacer bizcochos es mucho más sencillo y los resultados son muy buenos generalmente.

Si uno usa una combinación de harinas adecuadas, el resultado es tierno y suave, como el de un bizcocho con gluten. Sin embargo, el punto de cocción es muy importante, sobretodo si usamos harina de avena.

Jamás la había usado antes, pero me gusta ponerla en los bizcochos porque tiene mucha fibra y porque su sabor es muy neutro (lo que la hace una elección ideal en un mundo de pseudocereales con sabores bastante pronunciados!).

Sin embargo los bizcochos hechos con avena, si no están perfectamente horneados, suelen tener una textura muy rara cuando los masticas. Es como que la masa se te queda pegada al paladar de una manera muy desagradable.

De ahí el dilema de cocerla mucho y quedarnos con un bizcocho #secajo, o dejarlo más jugoso pero lidiar con esa textura pegajosa. Cuál es la solución? Usar una mezcla de harinas como os he comentado antes y cocer el bizcocho a la perfección.

Un bizcocho bien cocido tiene que llegar a los 100ºC en su interior. Aquí con pinchar con un palillo y que salga limpio os la jugáis, por lo que si vais a hornear sin gluten habitualmente, yo os recomendaría que compréis un termómetro de cocina (de esos que son un pincho largo metálico y que no cuestan ni 10 euros).

Os salvará la vida en muchas ocasiones….

Ingredientes y paso a paso (para 16 rebanadas)

  • molde rectangular de 16x10cm aproximadamente forrado con papel de cocina
  • 70 gr de harina de avena sin gluten
  • 70 gr de harina de arroz integral
  • 70 gr de harina de almendra
  • 20 gr de levadura en polvo (sí, 20 gramos…no es un error de escritura)
  • 1 cucharada sopera rasa de canela en polvo
  • 1 pizca de sal
  • 2 plátanos de canarias extremadamente maduros
  • 2 huevos medianos
  • 8 dátiles medjool (o unos 16 dátiles pequeños puestos en remojo 10 minutos con agua caliente)
  • 2 cucharadas de azúcar de coco (OPCIONAL)
  • 50 gr de aceite de oliva virgen extra
  • 50 gr de mantequilla de cacahuete sin azúcares añadidos (o cualquier otra mantequilla de fruto seco, aunque la de cacahuete le queda genial!)
  • 1 chorrito de vainilla líquida
  • 125 gr de yogur de leche de coco (o leche de coco de lata con un 18% aprox. de grasa)
  • 50 gr de leche vegetal
  • 75 gr de nueces picadas
  • 1 plátano en rodajas para decorar
  1. Precalentad el horno a 160º con aire (o a 180º arriba y abajo) y triturad las nueces en el turmix sin que queden trozos muy grandes, pero que no queden echas polvo. La idea es que se noten trocitos al molder el bizcocho, así que si tenéis que hacerlo en tandas pequeñas, no lo dudéis!
  2. Poned en un bowl todos los ingredientes secos. Es decir, las harinas, la levadura en polvo, la canela y la sal, y removedlo todo bien.
  3. En el turmix (sin necesidad de lavarlo por haber picado las nueces ya en él), meted el resto de ingredientes líquidos (menos la leche): los plátanos, los huevos, los dátiles, el aceite y la mantequilla de cacahuete, la vainilla y el yogur. Y triturad bien! Veréis que se forma una especie de puré amarillito. Si usábais dátiles normales, recordad metedlos en remojo!
  4. Luego echad la mezcla líquida sobre el bowl con los ingredientes secos, y mezclad bien con la ayuda de una espátula. Luego añadid la leche removiendo bien, y por último incorporadle las nueces picadas.
  5. Ponedle papel de cocina al molde, de manera que sobresalga un poco por encima. Así os servirá como “asas” para estirar y sacar el bizcocho del molde, sin que se quede pegado, y sin quemaros los dedos.
  6. Decorad con rodajas de plátano la parte superior del pan.
  7. Llevadlo al horno unos 60 minutos, y comprobad que la temperatura interior de la masa está a 100ºC. Luego sacadlo del horno, y a los 5 minutos (con la ayuda del papel de cocina), desmoldadlo sobre una rejilla hasta que se enfríe completamente.

En fin, como veis es una receta facilísima! Si os animáis a hacerla espero que me digáis qué os ha parecido. Y si se la dais a probar a alguien, no les digáis que es un bizcocho #sin y a ver si son capaces de notar la diferencia!

Congelad las rebanadas que no os vayáis a comer y sacadlas cuando os convenga una horita antes de comerlas para que se descongelen bien.

Untaditas con un poquito de mantequilla de cacahuete son un bocado divino!

6 comentarios en “Pan de plátano sin gluten, lácteos ni azúcar”

  1. Siempre quiero hacer pan de plátano pero nunca me animo, así que esta receta me la guardo para cuando decida hacerlo. Vaya pintaza y qué bien explicado y detallado ¡¡ gracias por la receta y enhorabuena por el resultado ¡

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    1. Hola Vanesa,

      por supuesto! puedes usar de trigo sarraceno o de sorgo, cualquiera serviria….o probar con harina de maíz, de teff, o cualquier otra que tengas por casa. Yo he puesto avena en este caso, porque es la que tiene es sabor más suave, pero con cualquier otra quedaría también bien.

      Si te animas a hacerla ya me dirás qué tal te ha quedado! 😀

      Un saludo desde la islita!
      patricia

      Me gusta

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